Había una vez una princesa de largos cabellos, de mirada perdida y de fácil sonrisa. Ella vivía en un lejano castillo cubierto de malezas rojizas y rodeado de un sin fin de murallas con diseños de tierras perdidas, en aquellas murallas se podía ver reflejado el ancho del mar e incluso la majestuosidad del sol primaveral. Esas murallas serían lo último que ella vería.
Todo el mundo conocía a la princesa y era reconocida por aquella mueca risueña que hacía mientras se divertía, la muchacha nunca juzgó a nadie y siempre tendía sus brazos para la ayuda de otros, sin embargo ella no era feliz con su vida y aún así no deseaba cambiarla por otra.
Un día la princesa pensó en salir a pasear fuera de la muralla mas la idea viento se hizo al comentarla con sus nodrizas y que estas le denegaran el permiso, la chica subió sola a su cuarto y se sentó en el alfeizar de su ventana, miró con detalle al pequeño pueblo que yacía también sellado por la muralla y entonces sonrió como nunca lo había hecho.
Ella sabía que nunca saldría de esa muralla pero también tenía el poder de hacer que nadie pudiera algún día hacerlo, llamó a su criada y ordeno el simple hecho.
"Prohibe la salida de la muralla, ya que si yo no puedo atravesarla nadie podrá abandonarme para olvidarla"
notas: Bien, bien esto quedo flaite XD pero no sabia como narrar el sueño -w- me empece a enredar y al final quedó así...si gusta, genial sino...mueranse :D
yap, gracias por leer y si la inspi llega más tarde escribire algo XD
PD: revise los costados que estoy poniendo cosas nuevas ;D
lunes, 11 de mayo de 2009
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